Paisajes íntimos nace de un profundo amor de sus autores por la naturaleza. El libro está constituido por bellísimas fotografías tomadas en el entorno natural en el que viven los autores. Las fotografías aparecen entrelazadas con una serie de poemas, lo que funciona a modo de pequeños ensayos, con títulos como: Aguas de marzo, Herida, Íntima embriaguez, etc.
La idea esencial de este fotolibro es que los paisajes, sobre todo aquellos que nos son más íntimos, están vinculados a la preservación de nuestra propia subjetividad. En ese sentido, los autores han procurado reflejar la manera en que la naturaleza misma pareciera haber puesto a nuestra disposición un código preciso con el que descifrar los hilos invisibles y sutiles que sostienen la arquitectura de nuestra existencia.






















